y allá donde los árboles se vuelven color malva
quiero que mires a mi lado los volcanes
y que observes la zafra convertirse en noche
quiero que miremos juntos
el asomboroso paisaje de quererte
y que de pronto te encuentres
deseando caminarme paso a paso
descubriendo senderos
que amanecen nuevos cada tarde
escalándome risa y manantiales
hasta llegar allí donde no existo.
Ya sé que tú no eres lo que observo
ya sé que yo te invento en cada aliento
ya sé que eres un sueño que navego
y que en cualquier instante serás nada
pero igual quiero querete
y ensayar contigo, aunque no estés,
la belleza sutil de ser lo mismo.
Viernes 2 de abril
¡Se escuchan los grillos de mi jardín en el fondo del audio! :-)
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