que no tenga espejismos
ni ángulos inciertos
un jardín con caminos de lavanda
que recorrer sin miedo
a equivocarme
Quiero poder mirarlo por la tarde
sin prisa ni motivos
y sin planes
me gustaria mucho un jardín
sin cerca alguna
desde donde mirar el horizonte
y convertirme en ave
de alas largas
y volar sin mirar jamás
el rumbo
y anidar sin embargo
en un suspiro
en mi tierra de viento
fuego y agua.
Domingo 4 de abril
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